El Viaje a Bled, Toda una Aventura.

Bled
El maravilloso lago Bled
El maravilloso lago Bled

En camino a Bled

Después de dos días de un largo y cansador viaje por un 1 vuelo cancelado llegamos a Milán, donde nos esperaba otro largo recorrido para llegar al destino. A las 16 hs salimos de la estación de tren rumbo al pequeño pueblo de Bled, Eslovenia. Pero no era un solo tren, teníamos tres conexiones que hacer antes de llegar. Primero Venecia, donde ya nos cayó la noche esperamos 3 horas a que salga el tren rumbo a Villach, Austria y en ese entonces aprovechamos para cenar. Llego la hora y fuimos al tren.

 

Camino a Bled
Camino a Bled

 

Después de 3 horas aprox. en el tren sin dormir para estar atentos a nuestras mochilas llegamos a Villach Hbf. Donde teníamos una larga espera de 4 horas. Ya era la 1 de la mañana del día siguiente cuando llegamos a la estación y esta, estaba vacía. Con la noche vino el frío, y nosotros llegamos con sueño y cansancio. La estación tenia un excelente lugar de espera con estufas donde pensamos que iba a ser posible descansar y tomar turnos para hacer guardia, pero con el tiempo empezó a llegar gente y teníamos que liberar los asientos para que estos puedan sentarse, pero rápidamente esta gente se esfumo. Quedaba solamente un Asiático que nos pidió indicaciones, no habla ingles pero nos entendió, nos agradeció y se fue, o eso pensamos.

 

Estación de Villach, Austria
Estación de Villach Hbf, Austria

 

Luego vino un hombre de aprox. 30 años, también a pedir ayuda, pero a este si que no le pudimos ayudar, hablaba un idioma que nunca antes habíamos escuchado, ninguna palabra sonaba conocida, no era árabe, chino, ruso, sueco, alemán, etc. Una de las varias preguntas que le hicimos la que pensamos que nos respondió fue: “where are you from?” ya que respondió “Greco”, la única palabra que nos sonó familiar de las miles que decía, pero como nunca nos entendió ninguna de las preguntas anteriores, no sabíamos a ciencia cierta si este era su país, nombre, destino final etc. finalmente supusimos que era griego. Nos mostro su ticket del tren, al ver supusimos también que quería saber donde estaba su tren, porque a este le faltaban datos solo tenia destino. No nos entendíamos, le hablamos en inglés, español, hasta guaraní y con señas. Pero no había caso de que nos entienda y mucho menos nosotros a él, hasta que con señas le dijimos que vaya al único tren que estaba en la estación, donde este personaje subió. ¿Era ese su tren? ¿De donde salió? ¿Dónde iba? Son preguntas que nos quedaron del misterioso personaje que apareció de la nada sin equipaje y hablando raro.

 

Con todo eso se hizo un poco mas corta la espera, el esperado penúltimo tren que nos llevaría a Jessenice, Eslovenia finalmente llegó. Eran aprox. las 4 de la mañana cuando llegamos a Jessenice. Nos esperaban las 2 horas mas largas de espera, seguíamos sin dormir, cansados bajamos del tren a la pequeña y oscura estación que no inspiraba confianza al igual que el pueblo de la misma. Ya no estábamos en Austria, era Eslovenia, no había un lugar especial para esperar al tren de noche. La estación estaba vacía y en el interior de esta solo habían 2 enormes bancos de mármol mas fríos que la nieve de afuera. Entre estar adentro o afuera de la estación no había mucha diferencia. Entonces sin lugar para sentarse o recostarse y hacer guardia había que luchar contra el sueño y el frío, parados caminando en círculos para no perder el calor hasta la llegada del último tren que finalmente después de 2 horas llegó, tras un recorrido de solo 15 minutos llegamos al Destino, Bled.

 

Llegando a Bled.
Llegando a Bled.

 

Eran ya aprox. las 6:30 de la mañana pero seguía bien oscuro al ser una mañana de invierno donde el sol no pensaría mostrarse todavía. Al no tener wi-fi en ningún lugar no pudimos descargar algún mapa o saber exactamente donde ir, no habían mapas y tampoco teníamos hospedaje reservado. Entonces recurrimos a nuestra memoria que nos llevo por el camino correcto. Con unos 20 kg cargados en la espalda teníamos unos 4 a 5 km de caminos empinados entre el lago y el bosque para llegar al “Pueblo”. Una vez que llegamos estuvimos como 1 hora dando vuelta y tocando timbres y golpeando las puertas de los hostales para ver si había lugar, pero al parecer todo estaba cerrado. Con el cansancio acumulado, el frío y ahora hambre decidimos parar en el único lugar que acababa de abrir. Un mini market, donde nos sentamos en la vereda a desayunar y descansar mientras amanecía ya cansados de no encontrar lugar para quedarnos. Tiempo después fuimos nuevamente a tocar las puertas y timbres sin recibir respuesta alguna. Minutos mas tarde fuimos a un bar cercano al hostal que estaba abierto a preguntar, el mismo había sido que funcionaba de lobby. Nos dieron una habitación y éramos los únicos turistas en toda la ciudad, hacia una semana que nadie se hospedaba en el hostal y los demás hostales al parecer estaban en la misma por la temporada.

 

Iglesia bled
Las campanas de la iglesia empezaron a sonar, ya eran las 7 de la mañana, estábamos aproximándonos al pueblo.

 

Después de un corto y merecido descanso fuimos a recorrer el increíble pueblo de Bled. El principal atractivo, el lago, Bled Jezero (Lago Bled en esloveno). Las fotos hablan por su cuenta, el lago es un espejo, reflejando todo su alrededor. En el medio esta ubicada la isla donde hay edificada una iglesia y al costado del lago hay un Castillo sobre una especie de acantilado rodeado por los Alpes Julianos. El lago es digno de ser admirado por horas, el paisaje es mágico, semejante a ilustraciones de cuentos medievales.

 

Sendero alrededor del lago
Sendero alrededor del lago

Esa misma noche empezó a nevar y a la mañana siguiente el paisaje era otro, temprano camino a la estación para ir Ljubljana (La capital de Eslovenia) ya era imposible ver la isla por la nieve que caía, el camino estaba cubierto de nieve.

El viaje a Bled fue toda una aventura, sin dudas volvería a visitar este maravilloso pueblo. Y recomendaría a todos que agreguen este lugar a su lista, no importa si es verano, primavera, otoño o invierno. Si están cerca vayan!

 

La Mañana en Bled
El pueblo amaneció blanco y seguía nevando.
Esperando el Tren
Esperando al tren para ir a Ljubljana, en la estaciona de Bled.

 

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